El problema de lectura de un padre se convierte en proyecto

Bhattacharjee, que es ciego, describió libros escolares que no podía leer con su hija. Buscó financiación y desarrolló un libro hablado multimedia. Su trabajo con la organización YPSA y el programa público de innovación a2i conectaba la edición accesible con educación y empleo. Dijo: «Me gusta trabajar para mi comunidad y cada día es diferente». [1]

La pertenencia al tratado tiene dos fechas

La notificación formal de la OMPI registra el depósito del instrumento de adhesión de Bangladesh el 26 de septiembre de 2022. El tratado entró en vigor para el país el 26 de diciembre de ese año. Abarca el acceso a obras publicadas para personas ciegas, con discapacidad visual y otras que no pueden utilizar textos impresos convencionales. [2]

Las organizaciones reclaman aplicación práctica

El balance de Sightsavers sobre 2023, publicado en junio de 2024, describió una consulta conjunta con la Visually Impaired People’s Society y el Ministerio de Asuntos Culturales. Participaron funcionarios de la Oficina de Derechos de Autor. La reunión abordó cómo convertir los compromisos del tratado en acceso a los libros, manteniendo a las organizaciones de discapacidad en el debate.