Las organizaciones deben participar en los cambios
El Comité pidió una estrategia nacional y un plan de acción elaborados con las personas con discapacidad y sus organizaciones representativas, especialmente las personas con discapacidad intelectual. Recomendó servicios para la vida independiente y prestaciones que cubran los gastos adicionales de la vida diaria. Las recomendaciones sitúan las decisiones y la participación de las personas en el centro de la reforma. [1]
Los expertos preguntan qué voces se escuchan
Durante el diálogo de marzo, el relator Muhannad Salah Al-Azzeh instó a Baréin a desarrollar una definición de discapacidad basada en los derechos junto con las organizaciones representativas. El ministro de Desarrollo Social, Osama bin Ahmed Khalaf Al-Asfour, afirmó que el país quería mejorar la educación, la salud, el empleo y la vivienda. El Comité lamentó la ausencia de organizaciones de personas con discapacidad en el examen. [2][1]
Asistencia dirigida por la propia persona
Las orientaciones previas del Comité describen la asistencia personal como un apoyo controlado por quien lo utiliza. Esto comprende decidir quién presta la asistencia, cuándo y cómo, y controlar su financiación. El enfoque concreta el contenido de los servicios comunitarios solicitados en las recomendaciones a Baréin. [3][1]