Los edificios más pequeños pueden mantener las restricciones
El informe, publicado en diciembre de 2025, se basó en entrevistas a residentes, trabajadores y responsables. Describió opciones limitadas y rutinas fijas en los servicios visitados. Un entorno más limpio o menos residentes no suponían necesariamente control sobre la vida diaria. Los autores pidieron evaluar la vida en comunidad según las decisiones y la autonomía de las personas. [2][1]
La asistencia personal necesita financiación suficiente
Durante la presentación, Mitko Nikolov, del Centro de Vida Independiente de Sofía, defendió los apoyos comunitarios y la asistencia personal. En un análisis anterior había criticado las evaluaciones basadas en categorías administrativas en vez de necesidades individuales. El nuevo informe también identificó salarios bajos y financiación limitada como obstáculos para contratar asistentes fuera de la familia. [1][3][2]
Vivienda y capacidad de elegir van juntas
Stephan Viet describió la vida independiente como «tener las mismas opciones que cualquier otra persona». El informe vinculó ese objetivo con vivienda asequible y accesible, educación, empleo y participación social. Sus recomendaciones reclamaron recursos para apoyar a las personas en la comunidad y para que las personas con discapacidad influyeran en los servicios de los que dependen. [2]