Las personas afectadas deben contribuir a definir la respuesta

La representante adjunta de UNFPA, Noemi Dalmonte, dijo que la iniciativa incorporaría a personas con discapacidad, mujeres y jóvenes como «actores clave de la preparación y la respuesta». El plan combinaba sistemas de alerta temprana y coordinación entre comunidades y autoridades. Las organizaciones dirigidas por mujeres, jóvenes y personas con discapacidad colaborarían con las estructuras de salud y asuntos sociales.

La salud y la protección formaban parte de la preparación

El proyecto buscaba mantener la atención de salud sexual y reproductiva y la protección frente a la violencia de género durante las emergencias. El informe anual de UNFPA de 2024 recogió posteriormente el lanzamiento entre sus actividades humanitarias. El programa abordaba una región afectada por inundaciones, desplazamientos, inseguridad e interrupciones de servicios esenciales. [2]

Actividades posteriores incluyeron personal con discapacidad

En su informe nacional de noviembre de 2025, UNFPA describió la formación de personal de campo, incluidas seis personas con discapacidad, para realizar auditorías de seguridad sobre violencia de género. El trabajo buscaba identificar amenazas y recomendar medidas protectoras. El mismo informe registraba perturbaciones persistentes de las clínicas móviles y de la atención materna en varias regiones afectadas por conflictos.