Una activista describe cómo se ignora su voz
La activista sorda Vivian Rodríguez relató consultas médicas en las que la información se dirigía a quien la acompañaba, «cuando el cuerpo a atender es mío». Su testimonio relacionó la comunicación accesible con el derecho a decidir sobre la salud. Lizette Ponce, del UNFPA, destacó el liderazgo de las mujeres, mientras Edison Martínez, del CONADIS, consideró esenciales sus voces para las políticas públicas. [1]
El derecho a decidir sustenta el proyecto
El taller formó parte de una iniciativa financiada por el UNPRPD y presentada en mayo de 2024. En su lanzamiento, la activista Andrea Mosquera reclamó educación y apoyos que permitieran tomar decisiones informadas. El UNFPA y el PNUD vincularon el programa con la aplicación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y el fortalecimiento de sus organizaciones representativas.
La formación continuó después del taller
El informe de la ONU sobre su trabajo de 2024 registró la formación en liderazgo de 38 mujeres y un programa posterior sobre género y liderazgo con 48 dirigentes de organizaciones de personas con discapacidad. También documentó trabajo sobre subtítulos, audiodescripción, lengua de señas ecuatoriana y lenguaje claro en las comunicaciones institucionales. Estas actividades conectaron la participación con el acceso a la información. [3]