Necesidades parecidas reciben apoyos distintos

Los auditores detectaron diferencias marcadas entre municipios. Para el nivel de cuidados más alto, la ayuda a domicilio oscilaba entre diez y treinta y cinco horas semanales. También encontraron dificultades para coordinar prestaciones estatales y servicios municipales, por lo que muchas personas organizaban el apoyo por su cuenta o dependían de familiares. [1]

La reforma de la evaluación seguía en preparación

El informe detallado describía una propuesta para evaluar el funcionamiento en distintos ámbitos de la vida diaria. Se preveía un piloto para 2026, por lo que los auditores aún no podían valorar su efecto en las clasificaciones de discapacidad. Defendían que la evaluación debía identificar el apoyo práctico necesario además de determinar el reconocimiento formal. [2][1]

Las subidas de prestaciones atienden otra parte del sistema

Por separado, el Ministerio de Bienestar anunció mayores pensiones mínimas de discapacidad y prestaciones de seguridad social para 2026. Estas medidas de ingresos formaban parte del sistema general de apoyo. Las recomendaciones de la auditoría se centraban en mejorar el acceso a servicios y asignar recursos de cuidados según las necesidades reales. [3][1]