Una plataforma nacional

NIDWAN, la asociación nepalesa de mujeres indígenas con discapacidad, dirigió la iniciativa con organizaciones colaboradoras. El informe anual 2024 de Disability Rights Fund la describe como la primera consulta nacional de Nepal sobre Beijing+30 para mujeres con discapacidad. La Declaración de Katmandú trasladó sus prioridades al proceso general de revisión. [1]

Pratima Gurung describe las carencias

En una entrevista de febrero de 2025 publicada por ONU Mujeres, Pratima Gurung, fundadora de NIDWAN, recordó cómo las mujeres indígenas con discapacidad habían sido ignoradas en el proceso de Beijing. Calificó sus recientes conversaciones como «un hito histórico». Vinculó sus demandas con la pobreza, los efectos climáticos y la exclusión de sus voces. [3]

Prioridades indígenas en los documentos

Un análisis posterior de ONU Mujeres identificó 16 referencias a mujeres indígenas con discapacidad en la Declaración de Katmandú. También describió otra declaración regional respaldada por 18 organizaciones. Ambas iniciativas buscaban incorporar experiencias de discapacidad, género e identidad indígena a políticas que frecuentemente las habían abordado por separado. [3]