Un acuerdo pendiente de aplicación
Según el informe de INSEC del 7 de mayo, la comisión había examinado la salud de los manifestantes y reclamado el cumplimiento de un acuerdo alcanzado el 27 de marzo con el Ministerio de Mujeres, Infancia y Personas Mayores. La huelga de hambre había comenzado el 30 de abril. El conflicto giraba en torno al apoyo práctico necesario para vivir en la comunidad.
Asistencia para la vida cotidiana
En un reportaje publicado el 20 de mayo, The Kathmandu Post entrevistó al manifestante Bhojraj Shrestha. Explicó que necesitaba ayuda para sentarse en su silla de ruedas, asearse y salir a trabajar. Los manifestantes pedían financiación para asistentes personales en el próximo presupuesto. El ministerio declaró al periódico que había remitido las demandas al Ministerio de Finanzas.
Elegir y controlar los apoyos
La Organización Internacional del Trabajo y la Red Europea de Vida Independiente habían abordado la asistencia personal en una publicación internacional a comienzos de 2024. Recomendaban el control por las personas usuarias, financiación suficiente y condiciones laborales dignas. Las recomendaciones vinculaban la capacidad de decidir sobre los apoyos con las condiciones necesarias para organizar una asistencia fiable. [3][4]