La declaración reconocía la exclusión
UNICEF identificó el estigma, la pobreza, el desempleo y el acceso limitado a servicios como barreras persistentes. Las actividades nacionales se celebraron en el distrito de Rubavu. Los debates televisivos previstos buscaban dar voz a niños y jóvenes con discapacidad. La declaración presentó la participación como un derecho y una responsabilidad pública.
Ya existía un marco político
La Política Nacional sobre Discapacidad e Inclusión de 2021 del Ministerio de Gobierno Local ofrecía un marco para esta labor. La Rwanda Civil Society Platform recoge una copia en su catálogo. [1]
La sociedad civil revisa la aplicación
Una evaluación de diciembre de 2022 encargada por la Unión Nacional de Organizaciones de Personas con Discapacidad de Ruanda examinó los avances respecto a las recomendaciones del comité de la ONU. Se basó en entrevistas, debates con organizaciones y revisión documental. Recomendó, entre otras medidas, difundir los derechos y formar a los profesionales de la justicia en comunicación inclusiva. [3]