Una excepción de aplicación inmediata

El tribunal concedió al Parlamento 24 meses para subsanar el defecto constitucional e introdujo una excepción temporal. La Unión Internacional de Editores explicó que la sentencia afectaba a disposiciones concretas, sin invalidar toda la ley de derechos de autor. Abarcaba copias accesibles de obras literarias publicadas y de las obras artísticas incorporadas en ellas. [2][3]

Los activistas explican el alcance del fallo

Jace Nair, director ejecutivo de Blind SA, declaró: «Estamos encantados de tener una sentencia que contempla las excepciones por las que hemos luchado durante tanto tiempo». Brian Wafarowa, presidente de la asociación de editores sudafricanos, acogió favorablemente la decisión y pidió colaboración entre editoriales y representantes de lectores con discapacidad visual. [2]

Otro proceso cierra un nuevo vacío

La protección temporal expiró en septiembre de 2024 sin una ley que la sustituyera. Tras otra solicitud de Blind SA, el tribunal concedió protección provisional en diciembre. El 7 de mayo de 2025 ordenó mantener una excepción revisada hasta que entrara en vigor la legislación correctora, con garantías sobre el acceso legítimo y las actividades sin ánimo de lucro. [3]