Qué cambió en enero
El Gobierno de Tailandia registra el 23 de enero de 2025 como el primer día en que las parejas del mismo sexo pudieron casarse legalmente. La fecha siguió a la aprobación parlamentaria del proyecto de matrimonio igualitario en 2024. En su análisis de junio de 2024, ILGA Asia describió modificaciones que sustituían términos matrimoniales marcados por el género por otros neutros y ampliaban derechos asociados al matrimonio, como la herencia, la propiedad conjunta y el consentimiento médico. Estos cambios afectaban al reconocimiento jurídico de las relaciones y a las decisiones que las parejas pueden tomar en ellas. No resolvían todas las cuestiones planteadas por las organizaciones LGBTQ. [1]
Una petición concreta al Parlamento
La delegación de mayo entregó su declaración conjunta a la presidencia de una comisión parlamentaria cuyas competencias incluyen la diversidad de género. Según ILGA Asia, la iniciativa surgió tras el asesinato de una mujer transgénero en Pattaya y la renovada preocupación por la violencia dirigida contra determinados grupos. Entre sus propuestas figuraban definiciones legales de los delitos y discursos de odio, respuestas penales más severas ante delitos motivados por prejuicios, una base de datos nacional y formación para policías, fiscales y jueces. Eran demandas de la coalición; la presentación del documento no aprobó nuevas protecciones.
Las organizaciones mantuvieron una agenda más amplia
La respuesta anterior de ILGA Asia al proyecto de matrimonio ya defendía la necesidad de otras reformas. Best Chitsanupong Nithiwana, quien fundó Young Pride Club en Tailandia y ocupaba la copresidencia de la junta de ILGA Asia, planteó el reconocimiento legal del género y la protección de la juventud LGBTQ. La organización también recogió la preocupación de activistas sobre la terminología de género para designar a los progenitores. Junto con la intervención de mayo de 2025, estas posiciones muestran cómo los grupos de la sociedad civil relacionaban el reconocimiento familiar con la seguridad, los documentos de identidad y la participación en las instituciones cotidianas. Son posiciones de activismo atribuidas, sin afirmar que todas esas reformas se hayan completado. [3]
Medidas diferentes responden a problemas diferentes
La base de datos solicitada por la coalición abordaría qué información registran las autoridades sobre la violencia; la formación profesional se ocuparía de cómo se identifican y tramitan los casos. La inscripción matrimonial responde a otra cuestión jurídica relativa a las relaciones. Por tanto, ambas novedades ofrecen criterios distintos para evaluar los avances: si las parejas pueden ejercer los derechos reconocidos y si las instituciones responden a la violencia y la discriminación. El balance tailandés de 2025 contiene una reforma matrimonial aplicada y una demanda organizada de protección adicional. Distinguir ambas permite comprender los logros y las reivindicaciones que continúan. [1][3][2]