Una campaña convierte el reconocimiento en ley

La British Deaf Association celebró en enero de 2022 el respaldo de varios partidos al proyecto y agradeció a Cooper, a la ministra Chloe Smith y a los activistas su trabajo. Sostuvo que el reconocimiento gubernamental anterior de la BSL había dejado a sus usuarios luchando diariamente por acceder a información y servicios públicos. La campaña reclamaba protección legal y una enseñanza más amplia de la lengua.

Asesores sordos contribuyen a la aplicación

El Gobierno nombró un consejo asesor de 17 integrantes, copresidido por Craig Crowley, para orientar las directrices y su aplicación. Incluía personas sordociegas que utilizaban signos táctiles y profesionales de servicios públicos y defensa de derechos. Durante la tramitación, Cooper pidió «una ley que exija una acción positiva del Gobierno». [1][3]

El primer informe revela prácticas desiguales

El primer informe gubernamental apareció el 31 de julio de 2023. La Biblioteca de la Cámara de los Comunes señaló que 11 de los 20 departamentos no registraban actividad en BSL en la tabla. Los ministros propusieron informes anuales durante cinco años y planes de mejora departamentales, manteniendo una agenda de aplicación de la ley. [1][3]