El reconocimiento respeta la elección personal

La Ley 43-23 reconoció la lengua de señas como medio lingüístico oficial para las personas sordas que decidan libremente utilizarla. La describió como parte de su identidad cultural, con una complejidad gramatical y de vocabulario comparable a la de las lenguas orales. El reconocimiento se aplicaba en todo el país. [2]

Intérpretes y educación bilingüe

El consultor jurídico de la Presidencia, Antoliano Peralta, explicó la responsabilidad estatal de apoyar la investigación, enseñanza y difusión, además de integrar intérpretes y guías intérpretes para acceder a servicios. La ley también contemplaba educación bilingüe y bicultural en lengua de señas y español. Incluía la comunicación en emisiones públicas y mensajes de autoridades nacionales y locales. [1][2]

La comunidad sorda participa en un recurso educativo

En su memoria anual de 2023, el Consejo Nacional de Discapacidad, CONADIS, registró la publicación del Diccionario Oficial de la Lengua de Señas Dominicana en formato impreso, con más de 2.500 palabras. ANSORDO y el Ministerio de Educación desarrollaron el proyecto con el consejo, incorporando los conocimientos de la comunidad sorda a un recurso disponible para el público.