Las organizaciones fijan sus propias prioridades
Semanas antes, la Papua New Guinea Assembly of Disabled Persons celebró su primera asamblea general anual en siete años y trabajó en un plan estratégico quinquenal. La copresidenta Jacqueline Boga Garoau priorizó los comités provinciales de discapacidad y los recursos para la defensa de derechos. Participaron representantes de organizaciones provinciales. [3]
Activistas provinciales buscan apoyo práctico
Helen Royal, representante de una organización de Nueva Bretaña Oriental, describió cómo utilizó el encuentro para planificar actividades con el responsable provincial de discapacidad. «Es una manera de avanzar para hacerlo yo misma», afirmó. La reunión vinculó la representación nacional con el trabajo que activistas locales querían organizar. [3]
La aplicación debe llegar a los servicios cotidianos
El 1 de agosto, el coordinador residente de la ONU acogió la ley y señaló prioridades para aplicarla: políticas basadas en derechos, apoyo a las organizaciones de personas con discapacidad, servicios accesibles y mejores datos. La declaración destacó transporte, empleo y barreras específicas para mujeres y niñas, situando el acceso cotidiano en el centro de los siguientes pasos. [2]