Activistas celebran el reconocimiento
Pink Cross recordó a las miles de personas que participaron en la campaña. Jan Müller, miembro de su junta, afirmó: «¡Por fin el Estado ya no distingue qué género amas!». La organización también celebró el acceso de parejas de mujeres a la donación profesional de semen en Suiza, con ambas madres reconocidas legalmente desde el nacimiento.
Convertir la unión sigue siendo una elección
En una orientación publicada antes del cambio, el abogado Roman Kern explicó que las parejas registradas podían conservar su condición. La conversión no era automática. Recomendó comprender las reglas económicas del matrimonio y hablar del patrimonio y los gastos domésticos antes de decidir. [3]
La campaña continúa más allá del matrimonio
Pink Cross publicó también un documento de política familiar. Su director, Roman Heggli, pidió normas que protegieran estructuras familiares diversas. La organización propuso un registro central de información sobre la filiación y el reconocimiento legal de más de dos progenitores. Eran reivindicaciones, junto a la apertura del matrimonio ya vigente.