Privacidad y libertad de expresión en el centro del caso
El fallo afectaba a los artículos 14 y 16 de la Ley de Delitos Sexuales. El tribunal constató vulneraciones de la libertad, la libertad de expresión y la privacidad personal. Según Human Dignity Trust, los abogados del Gobierno habían admitido que las restricciones vulneraban esos derechos y no podían justificarse en una sociedad democrática. [2]
Los activistas reconocen años de trabajo jurídico
Téa Braun, directora ejecutiva de Human Dignity Trust, felicitó al demandante y a los abogados que habían impulsado el caso durante casi cinco años. El investigador de Human Rights Watch Cristian González Cabrera relacionó la sentencia con el trabajo de la sociedad civil local y regional, incluida la Alianza del Caribe Oriental para la Diversidad y la Igualdad.
ONUSIDA vincula derechos y salud pública
La directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, calificó la decisión de «una victoria para la salud pública y para los derechos humanos». La organización sostuvo que eliminar las penas podía reducir el estigma y la discriminación que dificultaban los servicios relacionados con el VIH. Reconoció a las comunidades de Dominica que habían encabezado la campaña por la igualdad de derechos. [2]