Las organizaciones denuncian apoyos intermitentes

Las entidades entrevistadas describieron su dependencia de proyectos cortos: los servicios terminaban al agotarse la financiación. La falta de personal y los requisitos de autorización también limitaban la oferta. Participaron la Asociación de Jóvenes con Discapacidad de Montenegro y la asociación nacional de autogestores con discapacidad intelectual. [2]

La asistencia personal seguía siendo poco accesible

El informe detectó una disponibilidad limitada de asistencia personal y necesidades sin cubrir entre personas con discapacidad intelectual, múltiple o grave. Las organizaciones también señalaron carencias en transporte accesible, interpretación de lengua de signos y apoyo para la vivienda. Estos vacíos afectaban al día a día y a la posibilidad de elegir cómo y dónde vivir. [2]

Prioridades para probar servicios

Dieciocho organizaciones y proveedores ayudaron a clasificar los servicios ausentes. La orientación psicológica, el transporte puerta a puerta y el acompañamiento de personas con discapacidad visual se seleccionaron para calcular sus costes. El programa de la ONU preveía pilotos y cooperación con organizaciones y municipios. Los resultados debían orientar apoyos utilizables en la propia comunidad. [2][3]