Reunir información más allá del relato oficial

Según RIADIS, los dos informes se prepararon durante diciembre de 2023 y enero de 2024 y se presentaron a principios de febrero. Sus autores reunieron información mediante consultas, un cuestionario en línea y talleres presenciales con mujeres sordas y mujeres con discapacidad intelectual. RIADIS aportó formación y la International Disability Alliance, IDA, apoyo técnico y financiero. El relato muestra cómo un informe alternativo puede combinar experiencias individuales con una presentación coordinada de cuestiones de derechos, sin depender únicamente de lo que el gobierno decide incluir.

La autonomía personal, puesta a prueba

En el estudio, Wendy Patricia Barrantes Jiménez, presidenta del centro de vida independiente Morpho, explicó cómo llevó a la ONU sus preocupaciones sobre la aplicación de la Ley de Autonomía Personal. Por separado, el resumen de la sesión de la ONU recoge preguntas de expertos sobre la vida en comunidad, el apoyo para elegir dónde vivir y las medidas para hacer efectiva la ley. Un experto se refirió a solo 200 personas beneficiarias de esa ley. La cifra pertenece a la discusión de marzo de 2024: no es un recuento actual de usuarios de asistencia ni una estimación verificada de todas las personas que necesitan apoyo. [1][2]

La participación requiere condiciones accesibles

RIADIS describe los límites prácticos que afrontó la delegación de la sociedad civil: fondos de viaje restringidos, horarios exigentes y dificultades de salud. Solo pudieron viajar la representante de la coalición y su asistente, mientras IDA ayudó a presentar el informe sobre mujeres y niñas y organizaciones de Costa Rica participaron a distancia. Estos detalles importan porque intervenir en un examen de derechos también requiere apoyos. En su propio relato, la Cancillería de Costa Rica describió el examen como un ejercicio para identificar fortalezas y debilidades en el cumplimiento de obligaciones y desarrollar nuevas actuaciones nacionales. [3]

Distintas perspectivas en un mismo registro público

El resumen de la ONU recoge tanto el reconocimiento de medidas de empleo de Costa Rica como preguntas sobre si las consultas influían en las decisiones. También recoge la descripción de la delegación estatal de su foro consultivo y de la planificación de políticas sobre discapacidad. Leer esas posiciones junto con el relato de los activistas permite ver los desacuerdos sin tratar cada afirmación como un hecho establecido. El examen ofreció un espacio de escrutinio; no aumentó por sí mismo la asistencia asignada a ninguna persona. La tarea posterior es conectar las barreras documentadas con decisiones públicas, recursos y oportunidades para que las personas afectadas comprueben los cambios. [2][3][1]