Las organizaciones participan en la aplicación

Kiran pidió a las organizaciones de discapacidad que siguieran mostrando cómo deben ser la inclusión y la equidad. La política considera esencial su participación en la gobernanza, el seguimiento y la vida comunitaria. Entre sus prioridades figuran educación, empleo, transporte accesible, productos de apoyo y preparación ante desastres. [1][2]

Las carencias anteriores entran en la agenda

El documento publicado recoge debilidades del marco anterior: ausencia de un presupuesto específico, seguimiento insuficiente y demasiada responsabilidad para un organismo coordinador con poco personal. Establece acciones concretas y resultados medibles en 13 áreas, a la vez que reconoce barreras persistentes en el acceso a servicios y a la vida pública. [2]

El empleo pone a prueba la aplicación

En un taller de diciembre de 2025 documentado por la OIT, organizaciones de discapacidad, sindicatos y empleadores debatieron cómo trasladar la política al trabajo. La OIT señaló la brecha persistente entre compromisos legales y empleo remunerado. [3]