Importan la comunicación y las necesidades del tratamiento
La directriz cubre ayuda para comunicarse, afrontar situaciones de tratamiento estresantes y participar en un plan terapéutico. Puede acompañar al paciente un familiar cercano u otra persona con un vínculo personal equivalente. El hospital certifica la necesidad médica para el seguro de salud del acompañante y puede acreditar su presencia ante el empleador. [2][4]
La representación de pacientes contribuyó a los criterios
La organización alemana de enfermedades musculares DGM informó de que su responsable de servicios sociales, Antje Faatz, trabajó siete meses en el grupo de la directriz. Aportó experiencias de personas con enfermedades neuromusculares. Los criterios publicados incluyen dificultades de movimiento, respiración, alimentación y deglución, además de comunicación y otras necesidades de apoyo. [3][2]
La DGM señala una laguna pendiente
La prestación estaba sujeta a condiciones, entre ellas que el paciente recibiera servicios de ayuda a la integración. En diciembre de 2022, la DGM acogió favorablemente el cambio, pero pidió ampliar la cobertura a personas con discapacidad que necesitaran acompañamiento sin tener derecho a esa ayuda. Por tanto, el nuevo sistema no cubría a todas las personas que necesitaban apoyo hospitalario. [3]