Dos necesidades básicas adicionales

La reforma introdujo dos nuevas categorías de necesidades básicas: el apoyo para prevenir daños graves asociados a una deficiencia de carácter psíquico y el apoyo continuo necesario por una condición médica. Estas categorías tienen requisitos específicos. Las indicaciones actuales de Försäkringskassan señalan que la primera se refiere a riesgos de daños físicos para la propia persona, para otras personas o para bienes. En la categoría médica, el apoyo debe ser necesario de forma ininterrumpida durante más de 12 horas del día, con peligro para la vida o un riesgo inminente y grave para la salud física. [3]

La infancia y la deducción parental

Los cambios de 2023 también introdujeron una deducción estandarizada según la edad, destinada a representar el apoyo que normalmente prestaría un progenitor. El gobierno señaló una mayor uniformidad en las evaluaciones como una de las razones del cambio. Desde el 1 de enero de 2025, la deducción se redujo a la mitad. En la tabla actual, por ejemplo, para el grupo de 7 a 11 años se descuentan diariamente 30 minutos por necesidades básicas y 30 minutos por otras necesidades personales. Algunas necesidades, como el apoyo respiratorio y la alimentación por sonda, están exentas. [1][4][2]

Qué encontró la evaluación oficial

En enero de 2025, la Inspección Sueca de la Seguridad Social, ISF, informó de que más personas habían obtenido la prestación de asistencia tras los cambios de 2023, pero menos de las previstas. También constató que la deducción estandarizada podía ser desproporcionadamente elevada para los menores cuyas necesidades estuvieran parcialmente exentas o no abarcaran todas las categorías de necesidades básicas. Sus conclusiones se referían a la reforma de 2023; no constituyen una evaluación completa de la reducción distinta que entró en vigor en enero de 2025. [3]

La perspectiva de quienes solicitan asistencia

Riksföreningen JAG, cuya labor de defensa de derechos combate la exclusión de las personas con discapacidad intelectual, describe los cambios de 2023 como largamente esperados y critica las interpretaciones restrictivas de Försäkringskassan y los municipios. Su información sobre la reforma explica la importancia del apoyo cualificado de motivación y orientación para alguien que puede realizar físicamente una tarea, pero necesita ayuda para iniciarla o comprender sus pasos. La crítica de JAG es una valoración de la aplicación realizada por una organización de defensa de derechos, distinta de los resultados de la inspección.

Para las familias con una resolución anterior de concesión, la menor deducción parental no produce por sí sola una decisión revisada. Las indicaciones de Försäkringskassan, actualizadas en abril de 2026, señalan que se necesita una nueva solicitud, que da lugar a una evaluación completa con la deducción vigente. Por tanto, el cambio modifica el cálculo, mientras la evaluación individual sigue determinando el derecho a la prestación.