La negativa llegó tras comunicar el diagnóstico

La paciente había indicado su estado serológico en un cuestionario médico. El tribunal de apelación aceptó que la negativa se debió a la infección, no al procedimiento dental solicitado. También confirmó la aplicación de la Ley Federal de Igualdad de las Personas con Discapacidad, teniendo en cuenta las barreras sociales asociadas al VIH. [1]

La apelación modificó el resultado económico

El tribunal rechazó la impugnación de la dentista contra la declaración de discriminación, pero consideró adecuada una compensación de 500 euros. También cambió el reparto de las costas. Las declaraciones públicas que celebraban la indemnización inicial reflejan, por tanto, una fase intermedia del proceso y no la cuantía definitiva. [1][2]

Las organizaciones relacionaron el caso con otras experiencias

Barbara Murero-Holzbauer, jurista de Aids Hilfe Wien, describió denuncias similares de tratamientos rechazados y citas limitadas al final del día. En la revista de la organización destacó la información como herramienta frente a los prejuicios. La jurista de Klagsverband Theresa Hammer había declarado: «No se debe negar tratamiento dental a las personas con VIH por su infección». Las organizaciones utilizaron el caso para explicar vías de reclamación frente a la discriminación. [3]