Una vivienda sin la asistencia necesaria
El hombre, identificado como S. K., había solicitado 140 horas semanales de asistencia. Kirkkonummi concedió 60 horas para actividades fuera del hogar. Sus recursos internos no prosperaron y regresó con sus padres porque no pudo obtener el apoyo necesario para vivir en su apartamento. [2]
El apoyo para decidir no puede convertirse en exclusión
Las autoridades exigían que los solicitantes pudieran definir su asistencia y cómo se prestaría. El comité consideró que la aplicación de ese requisito discriminaba indirectamente a S. K. ENIL destacó la decisión en junio de 2022. El comité pidió reconsiderar la solicitud y modificar la legislación para eliminar esa barrera para quienes necesitan apoyo al decidir. [2][3]
El seguimiento seguía abierto en 2026
En un informe publicado en abril de 2026, el comité señaló que las decisiones internas posteriores aún no habían permitido una vida independiente y no se había pagado indemnización. Finlandia mantenía que los servicios a domicilio no podían garantizar una vida segura. Con un recurso interno pendiente, el comité mantuvo abierto el diálogo de seguimiento. [4]